Hero’s Journey (from employee to entrepreneur) – El Viaje del Héroe (de empleado a emprendedor)

El cambio de la percepción del mundo. Occidente ya no manda

Estamos viviendo una transformación total, un mundo nuevo. El mundo geográfico le ha pasado el testigo a la red de relaciones. Clase magistral de Carlos Barrabés:

Emprendedores: Los Héroes de Hoy (Introducción)

heroe de las mil caras portada libro
El Héroe de las Mil Caras. J. Campbell

Siempre que hablamos de héroes pensamos en Superman, Spiderman… o cualquiera de los otros _man.

Pero las historias de héroes forman parte de nuestro inconsciente colectivo. Uno de los libros más interesantes que he leido es el de Joseph Campbel: “El Héroe de las Mil Caras”.

Este estudioso, seguidor de la escuela de psicoanálisis de Carl Jung, afirma que los mitos son creaciones naturales de la mente humana. Por ello los relatos y leyendas de las diversas culturas presentan aspectos comunes. Esos aspectos son los que aparecen siempre en las películas, los libros, las historias que dejan huella en nuestros gustos. Desde Neo (Matrix) hasta Hércules o Ulises, todos ellos recorren un camino que puede resumirse en la siguientes etapas:

  • 1. Mundo Ordinario
  • 2. Llamada
  • 3. Reticencia del Héroe
  • 4. Mentor o Maestro
  • 5. Cruce del Primer Umbral
  • 6. Pruebas, aliados y enemigos
  • 7. Acercamiento
  • 8. Gran Prueba
  • 9. Primera Recompensa
  • 10. Camino de Vuelta
  • 11. Resurrección
  • 12. Regreso con el Elixir

¿Y que tiene que ver esto con los emprendedores? En un país como España, dónde la tradición de emprender es prácticamente nula, en la que llamarse empresario (incluso emprendedor) es entrar en el universo de los “explotadores- malvados- ávidos -de- dinero”, con jóvenes cuya mayor aspiración se divide en a) ser funcionario (ahora menos, porque les congelan el sueldo), b) dar un pelotazo (ser como Bill Gates pero sin trabajar, si es posible) c) ir a un reality de tv y convertirse en tertuliano de algo o d) entrar en una empresa grande (aunque sea de botones), decir que quieres emprender es casi un sacrilegio. Es verdad que esto no representa al 100% de los jóvenes  españoles, … pero si al 93% de los que yo conozco (lo cual puede no ser muy representativo).

En cualquier caso, la vida siempre nos pone en cisrcuntancias de aprendizaje (queramos o no) y de pronto nos ofrece la oportunidad de no ser ninguna de las opciones antes mencionadas. Para algunos esto es trágico, para otros es fantástico y la  mayoría no saben que hacer con la libertad de elegir en la que, de pronto, se encuentran.

Lo que está claro es que, dada nuestra pobre tradición emprendedora, decidir hacerlo es toda una aventura. No sólo por lo poco preparados que estamos como país para ello (el proceso burocrático para iniciar cualquier negocio en España es más difícil que hacerlo en Zambia, por ejemplo), sino sobre todo por las enormes barreras que debemos superar desde el punto de vista social, emocional y personal.

No nos  queda más remedio que pasar por todas las etapas que enumeramos más arriba y vivir este viaje como lo que es: una gran aventura.  A lo largo de las próximas semanas desarrollaremos estas etapas y exploraremos los recursos de los héroes. Por el momento os dejo la historia de una héroina. Sí, es un anuncio, sí es ficción, pero… vale la pena pensar en el mensaje que lleva incrustada la historia:

Las Empresas Sociales

Si yo pudiera ser útil a otro ser humano, aunque sea por un día, sería estupendo. Sería más importante que todas las grandes ideas que podría tener en la universidad “-. Muhammad Yunus

Muhammad Yunus – El Banquero de los Pobres

En los tiempos que corren una cosa nos está quedando clara a todos: el actual sistema económico no funciona ni de manera general (macroeconomía) ni de manera particular (microeconomía).

Un amigo muy querido me ha regalado esta semana el último libro de Muhammad Yunus “Las empresas sociales”. Ya había leído anteriormente El banquero de los pobres y Un mundo sin pobreza y en ese momento me sorprendí con sus propuestas y, sobre todo, con sus resultados.

Para los que no conozcan a este Premio nobel de la Paz de 2006, Yunnus nació en Bengala Oriental (actual Bangladesh) el 28 de junio de 1940. Obtuvo su maestría en economía en 1961. Después de un temprano éxito empresarial con una fábrica de envases, se le concedió una beca Fulbright para obtener su doctorado en Desarrollo Económico en la Universidad Vanderbilt en los Estados Unidos. Después de graduarse, se convirtió en profesor adjunto en la Middle Tennessee State University, pasó un corto tiempo en la Comisión de Planificación de Bangladesh, pero pronto volvió a la Universidad de Chittagong como director del departamento de Economía.

En 1974 una hambruna causó un gran sufrimiento y hambre por todo el país. “Hemos tratado de ignorarlo”, dijo Yunus. “Pero entonces esqueletos humanos comenzaron a aparecer en la capital, Dhaka. Pronto, el goteo se convirtió en una inundación. Personas que padecían hambre por todas partes. A menudo se sentaban por lo que no se podía estar seguro de si estaban vivos o muertos “. Incapaz de conectar las teorías y métodos de la economía convencional que había aprendido en la universidad, Yunus pasó del mundo académico al del sufrimiento. Comenzó a investigar el hambre y se involucró en los esfuerzos para reducir la pobreza. Yunus también notó que los pobres no tenían prácticamente acceso al dinero en efectivo. Los bancos tradicionales evitaban dar préstamos considerados de alto riesgo y los prestamistas cargaban a los pobres con altas tasas de interés. Esto significaba que la mayoría de las ganancias de los pobres volvía a los prestamistas.  Después de haber desarrollado varias ideas con sus alumnos, Yunus decidió prestar US $ 27.00 (USD) de su propio dinero a 42 mujeres en una de las aldeas más pobres. Él creía que dar la oportunidad y con el apoyo adecuados, los pobres serían capaces de devolverlos sin tener que enfrentar altas tasas de interés. Yunus también sabía que las mujeres pobres estaban aisladas a menudo unas de otras, tenía la autoestima baja y estaban en mayor riesgo de violencia doméstica. Todas las mujeres fueron capaces de obtener beneficios y pagar sus préstamos. Esta experiencia llevó a Muhammad Yunus y su colega el Dr. Akhtar Hameed Khan (fundador de la Academia de Bangladesh para el Desarrollo Rural) para promover el desarrollo del microcrédito y de microcréditos en las comunidades circundantes. Yunus llamó a su organización el Banco Grameen (banco comunal) y trabajó para avalar los préstamos de bancos mucho más grandes. Además de aliviar la pobreza, estos grupos también han mejorado la posición social de las mujeres en sus hogares y comunidades. En menos de 6 años Yunus fue capaz de entregar miles de micro créditos y apoyo a la auto-promoción de más de 28.000 habitantes.

En 1996 obtuvo el Premio Internacional Simón Bolívar, otorgado por la UNESCO y en 1998 el Príncipe de Asturias de la Concordia.

Las empresas sociales son un modelo de empresa innovador que fomenta la idea de crear empresas para ayudar a resolver algún problema social y no para maximizar los beneficios. El objetivo de este modelo no es otro que hacer frente a las necesidades más acuciantes de la humanidad, sobre todo la pobreza. Todas y cada una de las empresas sociales crean empleo, buenas condiciones de trabajo y, naturalmente, abordan una patología social específica, como la falta de escuelas, de atención sanitaria y de alimentos.

¿Y en Europa? ¿Sería útil un modelo de empresa social? ¿Qué patología resolverían en España, por ejemplo? Tal vez el desmoronamiento de un sistema económico enfocado principalmente en vivir por encima de nuestras propias posibilidades, a sacar de la desesperación a muchas personas que no entienden que, estando en su mejor momento profesional, no puedan aportar nada a la sociedad desde sus puestos de trabajo. Tal vez aquí las empresas sociales deberían tener como principal objetivo el hecho en si mismo de crear puestos de trabajo: para jóvenes dándoles la primera oportunidad profesional, para los senior que aún tienen mucho que aportar, para los técnicos que ven como sus salarios disminuyen a la par que suben sus responsabilidades…

Debemos considerar seriamente la alternativa de crear empresas sociales para salir de la crisis. La solidaridad, la generosidad y el compratir tal vez sea uno de los caminos para ello.

El Discurso de Charles Chaplin en “El Gran Dictador”

El gran dictador (en inglés The Great Dictator) es una película estadounidense de 1940 escrita, dirigida y protagonizada por el británico Charles Chaplin. Es una de mis películas favoritas. Y lo es sobre todo por la escena en la que el falso Hynkel se dirige a una muchedumbre y da uno de los discursos más sublimes de la historia del cine. Sorprende, sin embargo, lo actual de su contenido. Al final no hemos avanzado mucho desde 1940, por lo que se ve:

Para aquellos que quieran tener el texto del discurso aquí os dejo una traducción (mejorable, por supuesto). Espero que os haga reflexionar como me lo ha hecho a mi.

“Realmente lo siento, pero no aspiro a ser emperador. Eso no es para mí. No pretendo regentar, ni conquistar nada de nada. Me gustaría ayudar en lo posible a cristianos y judíos, negros y blancos. Todos tenemos el deseo de ayudarnos mutuamente. La gente civilizada es así. Queremos vivir de nuestra dicha mutua…no de nuestra mutua desdicha. No queremos despreciarnos y odiarnos mutuamente.

En este mundo hay sitio para todos. Y la buena tierra es rica y puede garantizar la subsistencia de todos. El camino de la vida puede ser libre y magnífico, pero hemos perdido ese camino. La voracidad ha envenenado el alma de los hombres, ha rodeado el mundo con un círculo de odio y nos ha hecho entrar marcando el paso de la oca en la miseria y en la sangre. Hemos mejorado la velocidad pero somos esclavos de ella. La mecanización que trae consigo la abundancia nos ha alejado del deseo. Nuestra ciencia nos ha vuelto cínicos. Nuestra inteligencia duros y brutales. Pensamos en exceso y no sentimos bastante. Tenemos más necesidad de espíritu humanitario que de mecanización. Necesitamos más la amabilidad y la cortesía que la inteligencia. Sin estas cualidades la vida solo puede ser violenta y todo estará perdido. La aviación y la radio nos han acercado los unos a los otros. La naturaleza misma de estos inventos requería la bondad del hombre y reclamaba una fraternidad universal para la unión de todos.

En este momento mi voz llega a miles de seres esparcidos por el mundo. A aquellos que puedan comprenderle les digo: no desesperéis, la desgracia que ha caído sobre nosotros no es más que el resultado de un apetito feroz, de la amargura de unos hombres que temen el camino del progreso humano. El odio de los hombres pasará y los dictadores perecerán, y el poder que han usurpado al pueblo volverá al pueblo.

¡Y mientras existan hombres que sepan morir, la libertad no podrá perecer! Soldados, no os entreguéis a esos brutos…hombres que os desprecian y os tratan como esclavos, hombres que regimientan vuestras vidas, imponen vuestros actos, vuestros pensamientos y vuestros sentimientos; que os amaestran, os hacen ayunar, os tratan como ganado y ¡os utilizan como carne de cañón!.No os pongáis en manos de esos hombres contra natura, de esos hombres-máquina con corazones de máquina.

¡Vosotros no sois máquinas!¡Vosotros no sois ganado!¡Vosotros sois hombres!¡Vosotros lleváis el amor de la humanidad en vuestros corazones! No odiéis. Sólo los que no son amados odian. Los que no son amados y los anormales….Soldados, ¡no combatáis por la esclavitud! Combatid por la libertad.

En el capítulo 17 del evangelio según San Lucas está escrito: “El reino de Dios está en el hombre mismo”. No en un solo hombre, ni en un grupo de hombres, ¡en todos los hombres! Y ¡vosotros! Vosotros, el pueblo tenéis el poder para crear máquinas.

El poder para crear la felicidad. Vosotros el pueblo tenéis el poder para crear esa vida libre y espléndida…para hacer de esa vida una radiante aventura. Entonces, en nombre de la democracia, utilicemos ese poder…¡unámonos todos!

Luchemos por un nuevo mundo, un mundo limpio que ofrezca a todos la posibilidad de trabajar, que de a la juventud un porvenir y resguarde a los ancianos de la necesidad, prometiendo estas cosas gente ambiciosa se ha hecho con el poder, pero ¡han mentido! No han mantenido sus promesas, ¡ni las mantendrán jamás! Los dictadores se han liberado pero han domesticado al pueblo. Combatamos ahora para que se cumpla esa promesa. Combatamos por un mundo equilibrado…un mundo de ciencia en el que el Progreso lleve a todos a la felicidad. ¡Soldados! en nombre de la democracia, ¡unámonos!

Spanish Revolution at last!

(las fotos son del blog de Tito Maciá)

Desde la década de los 80 la juventud española ha pasado por largos periodos de apatía.

Hemos procurado que tengan todo lo necesario ( ¡y más!), que puedan acceder a una buena educación y que fueran capaces de tener sus propias ideas. La buena educación (pensábamos) les daría la oportunidad de elegir un camino profesional adecuado a su talento y vocación. Las ideas vendrían de la reflexión provocada por su fácil acceso a la información. Sin embargo algo no funcionaba.

En los 80 veíamos a muchos jóvenes cuya única ambición era llegar a ser “como Mario Conde” (con todos mis respetos por el personaje): rico, joven y lleno de poder (todos sabemos lo que pasó luego). Después, en los 90 y principios de siglo, pasamos hacia un modelo de ser “famoso a cualquier precio” (y para eso no hacía falta ni eduación, ni deseo de progreso, ni nada por el estilo, solo tener algún “affair” escabroso con alguien medianamente conocido y contarlo en todos los programas de tv que aparecieron a tal efecto). Entretanto algunos jóvenes seguían estudiando y otros montando botellones (o las dos cosas a la vez) en las plazas públicas, alegando un ahorro de costes a la hora de quedar con amigos (bueno, para algo servía la Uni). Veíamos que una parte de ellos se convertían en la “generación ni ni” (ni estudia ni trabaja). Eran, y son, muy pocos, pero muy reivindicativos (aunque suene contradictorio). Los otros jóvenes estaban tan cómodos en casa que ni se les pasaba por la cabeza independizarse, alejándose de esta manera la oportunidad de madurar ante la perspectiva de “buscarse la vida”… Pero llegó la crisis. Por supuesto muchos jóvenes que trabajaban ya se quejaban de ser “mileuristas”, becarios mal pagados (o no pagados) a pesar del título universitario y los cursos de postgrado, los viajes para mejorar el ingés y todo lo demás.

Algunos padres, mantenían a sus hijos, les pagaban la letra del coche (y el seguro), además de darles alguna propina, si el sueldo se lo esfumaban antes de llegar a fin de mes. Pero de pronto, esos padres se encontraron sin trabajo y el joven también. Al principio mantenían el ritmo con lo que cobraran de paro, pero poco a poco las cosas se han ido poniendo feas. El 45% de los jóvenes españoles se encuentra en paro y sus familias no pueden mantenerlos (ni pagarles el coche, ni la gasolina). En los medios salta una noticia: un juez decide que un hijo debe abandonar la casa de sus padres e independizarse en el plazo máximo de un mes: el joven habia demandado a los padres (si, el hijo a los padres) porque no le quería dar dinero para sus gastos (los padres le daban techo y comida y además le pagaban el recibo del coche religiosamente). El demandante no solo perdió, sino que el juez decidió que ya estaba bien, que se buscara las castañas él solito. Puede que este sea un caso aislado (o no) pero, desde luego es sintomático.

 

Y llegamos a la primavera de 2011: Empieza la campaña política para las elecciones municipales y de algunos gobiernos regionales. Fuera, Protugal y Grecia intentan que la UE les rescate, les apoye o lo que sea. Los países de cultura árabe comienzan unas protestas contra el sistema que los mantiene en codiciones inaceptables, y estas protestas nacen y se desarrollan a través de las redes sociales. Obama sale a contar que se ha matado a Bin Landen, Merkel dice a su público que los países meridionales somos una panda de vaguetes que no trabajamos y que los alemanes tienen poco menos que mantenernos (luego resulta que la productividad de Alemania es más baja que la española y que ellos tienen dos días menos de vacaciones al año, ¡pero 13 festivos más!). Casi 5 millones de parados. Protestas en Francia, en Italia … y aquí parecía que no pasaba nada. Hasta el domingo… Y resulta que en las plazas españolas miles de jóvenes, preparados, educados y sin ninguna afiliación política, dicen ¡Ya está bien! quieren que las cosas cambien, quieren que la sociedad deje de estar apática ante situaciones insostenibles e intelorables que esa clase politica que ahora les está ofreciendo mentiras, deje de pensar que son estúpidos y manipulables. Que se cambien algunas cosas para no perder lo que tenemos y poder seguir progresando. Que… Y los veo y pienso que no lo hemos hecho tan mal; teníamos razón cuando nos empeñabamos en que estudiaran, porque lo que dicen es enormemente razonable. Y no se dejan manipular por los oprtunistas que pasan por alli.

Y los partidos políticos esstán perplejos viendo como nadie habla de ellos, ni de sus “campañas” y todos estamos pendientes de lo que pasa en Sol, o en las otras plazas de las ciudades españolas. Y todo comenzó, como tenía que hacerlo en este momento, por las redes sociales. Internet sigue cambiando el mundo tal y como lo conocemos, pero esto lo dejo para otra reflexión. ¡Me encanta esta juventud!